miércoles, 18 de agosto de 2010

Famoso siglo XXI

¿Será que cuestionarse todo, es inevitable en los seres humanos? ¿O seré yo, la que me cuestiono todo, los podría, los debería, los por qué?

Es que cómo no cuestionarse todo, en un mundo que avanza tan rápido, en un mundo donde las personas cambian de un segundo a otro, o tal vez lo que muestran son máscaras y lo que cambia de un segundo a otro es proyecto de su propia imagen.

Hoy es todo superficialidad, los sentimientos han quedado de lado, y si uno los siente es “cuatico” o “fome”, todos viven del momento, de las fiestas y la diversión, han olvidado los lazos y el cariño, porque si les pregunto, ¿Quiénes son realmente tus amigos, quienes son las personas que realmente amas, las personas sin las cuales no podrías vivir?, muchas de esas personas responderían tras un silencio casi interminable, o quizás terminarán nombrando a un par de personas más la familia, o tal vez ni siquiera eso.

¿En qué momento el egoísmo se hizo protagonista de muchas vidas? Porque ahora la mayoría de las personas sólo piensan en ellas, no miden el daño que les pueden hacer a otras personas o cuanto pueden herir sus sentimientos y quizás ni siquiera lo hacen a propósito, se ha vuelto parte de su esencia.

Ave fénix

Dicen que el ave fénix, renace de las cenizas, y yo me pregunto ¿qué hacer para volver a renacer? ¿Cómo quitar las heridas imborrables que han dejado huellas en mí?

Tantas carencias que jamás se suplirán, vacíos que congelan y no me dejan respirar, ¿cómo olvidarme de quien soy, de mi historia y nacer nuevamente?

Sé que para muchos es difícil de comprender como es tan difícil salir, pero hay que estar en la piel de quien vivió tantas cosas para poder entender.

¿En qué parte del camino me perdí, donde quedó esa esencia, esas ganas de luchar? no quiero marchitar las flores a mi paso, pero es inevitable contagiar mi desánimo a las personas que me rodean.

Hay ciertas cosas en las que no se puede renacer, pero sí podemos aprender a vivir y luchar con las herramientas que la vida nos ha dejado, fortalecernos de los momentos difíciles que hemos pasado y ayudar a quienes se ahogan en un vaso de agua.

Las matemáticas de la vida

Toda mi vida he escuchado que el orden de los factores no altera el resultado, ¿pero si lo aplicamos más allá de las matemáticas?, ¿y si lo insertamos en situaciones reales de la vida? Como el pasado por ejemplo, cuando vuelve para hacerse presente en tu futuro, en el ahora... cuando las etapas de la vida son lineales, y repentinamente el camino, te vuelve a unir con personas que fueron parte de tu vida. En algunas ocasiones uno tiene la certeza de que las personas que toman otros rumbos, otros caminos jamás volverán a ser parte de ella, o lo serán, pero de manera muy distinta, hay personas que se integran solas, y desaparecen solas, pero en cambio hay otros, en los que uno siempre anhela que haya un retorno, que ese camino se vuelva a unir, para que esa persona que se fue, se reintegre nuevamente a nuestra vida...

Que extraño es cuando las matemáticas aplicadas a la vida te dan un golpe, si un golpe porque repentinamente suceden cosas que jamás pensamos que pasarían, pero circunstancias, vueltas de la vida, traen el pasado a nuestro presente, enredando caminos, confundiendo nuestras mentes...
Y no digo que este mal, es más, la vida hizo que las cosas no pasaran en el orden que deberían haber sucedido, es por eso, que el pasado se hizo presente para que lo que tenía que ocurrir, ocurriese sin importar el orden en que de un principio debería haber sido las cosas. La vida estaba escrita así y hay cosas que tarde o temprano tienen que pasar, sin importar el orden o el desorden.

Es por esta razón que hoy, el orden de los factores no altera el resultado de mi vida, porque a pesar de que las cosas tenían que pasar en un orden y no fue así, el destino se encargo de traer el pasado y que las cosas sucedieran igual, en otro orden, en otras circunstancias, en otras etapas de la vida y en el momento más inesperado...

Tu anhelado cielo

Dedicado a Laura Andrea Ruíz Díaz. Q.E.P.D

Como una estrella fugaz, tu brillo se desvaneció,
Y junto a tu libertad, mi felicidad se llevó
¿Cómo explicar el vacío que tu ausencia dejó?
Es un frio tan grande, que en mi esencia se quedó.

¿Cuántas noches grite tu nombre?,
Esperando encontrarte aunque fuese en mis sueños,
¿Cuánto tiempo llore tu ausencia?
Tanto así que creí quedar sin lágrimas y anhelos.

Qué decir de las promesas que nunca se cumplieron,
Pero eso no importa, porque eres tú a quien más quiero.
Me encantaría despertar un día y tenerte junto a mí,
Mas sé que es imposible, pues estás muy lejos de aquí.

Espero que estés bien, mejor de lo que aquí estabas,
Pero aquí la vida sin ti, ya no significa nada.
No justifico lo que hiciste, mas siempre te apoyaré,
A pesar del dolor que me causaste, siempre te querré.

Ojalá que en el cielo te pueda encontrar,
Y de ser así, jamás te voy a dejar.
Quiero que me abraces, y quedarme por siempre junto a ti,
Pero esta vez no me dejes, porque nunca aprendí a vivir sin ti.